Descripción

 

Los primeros años de la Educación Primaria cumplen una importante función compensadora y socializadora y se corresponden con el inicio de la adquisición de las destrezas instrumentales básicas y su aplicación al medio y a su cultura. En estos años los escolares tienen una visión del mundo muy subjetiva, siendo elevada su dependencia de los adultos.

A lo largo de la etapa, se afianzan las mencionadas destrezas básicas y se introducen técnicas de trabajo que facilitan el acercamiento al análisis de la realidad y a una visión de ésta más racional y objetiva. Se realizan tareas de complejidad creciente, se comienza el quehacer cooperativo y los alumnos y alumnas son cada vez más autónomos con relación al profesor o profesora.

En todo este proceso y dependiendo de las diferencias individuales, se dan situaciones y ritmos de aprendizaje diversos, lo que hace necesario un adecuado tratamiento de la diversidad.

En suma, esta etapa debe proporcionar al alumno:

  • La formación integral que facilite el desarrollo armónico de su personalidad.
  • La madurez necesaria correspondiente a esta etapa del ciclo vital.
  • El tratamiento adecuado de sus diferencias individuales.
  • La posibilidad de realizar un aprendizaje constructivo.
  • El conocimiento y dominio personal.
  • El dominio de las herramientas básicas instrumentales del conocimiento.
  • La consolidación de su socialización y su autoestima.

Los puntos en los que se basa nuestra práctica educativa son los siguientes:

  • La metodología partirá del nivel de desarrollo del alumno.
  • La enseñanza será lo más funcional y práctica posible, para que el alumno pueda utilizar lo aprendido en circunstancias reales, bien llevándolo a la práctica o bien utilizándolo como instrumento para lograr nuevos aprendizajes.
  • Se posibilitará que el alumno aprenda a aprender, potenciando las técnicas de trabajo intelectual (lectura exploratoria, lectura comprensiva, aprender a escuchar, subrayado, resumen, esquema...etc.).
  • Se dará mucha importancia al trabajo en equipo, la planificación y ejecución de las tareas en grupo, la toma de decisiones en conjunto, etc.., para favorecer la cooperación, el intercambio y confrontación de opiniones y sepan compartir tanto el éxito como el fracaso.
  • Se insistirá en el dominio de las técnicas instrumentales básicas.
  • Se hará un seguimiento especial de los alumnos con necesidades educativas especiales (refuerzo y/o adaptaciones).
  • Se creará un clima de trabajo relajado que ayude a los alumnos a desenvolverse dentro de un ambiente de participación y donde se puedan sentir felices y estimulados.

En el Colegio Obispo Perelló  todos estos objetivos se pretenden alcanzar dentro de un ambiente de afecto y confianza, en el que los valores tienen, durante toda la escolaridad, un lugar prioritario. Por ello, en nuestro colegio prestamos especial atención a la educación en valores. A través de ellos, y durante el desarrollo de nuestra labor educativa se favorecerá de un modo especial la transmisión y desarrollo de los valores para la vida y la convivencia, como son: el respeto a los demás y a su trabajo, la aceptación de normas, el interés por convivir y colaborar con los compañeros y con el adulto, y el respeto al medio ambiente, etc.

Tenemos en cuenta los siguientes tipos de valores:

  1. Valores de tipo social o de conducta con respecto a las personas: obediencia, confianza, justicia, generosidad, sinceridad, colaboración en los trabajos, participación en juegos, puntualidad, saber conversar, saber escuchar y hablar, saber participar...
  2. Valores individuales o de tono de vida: veracidad, alegría, delicadeza...
  3. Valores técnicos o de conducta con respecto a las cosas: hábitos de trabajo, cuidado, orden, constancia, atención, interés....

Unos de los más grandes retos a los que nos enfrentamos en la actualidad, con respecto a la educación en valores, es el de afianzar su dimensión comunitaria y dentro de ella, la búsqueda de cauces de participación y colaboración entre la familia y la escuela.